
Comencemos creando expectativas ¿Adivinais a qué se puede dedicar este local? Intentaremos averiguarlo conforme avance este post.
El viernes decidimos salir a buscar un regalo para el cumple de Maca, por lo que avisé a mi hermana para buscar tiendas frikis en Madrid. Vimos que había un par de ellas que estaban cerca de la parada de Noviciado, casualidades de la vida, la misma donde me bajo para ir a mi curso.
Nuestra primera parada fue en Calle Luna, en Crisis Comics. Para nuestro jolgorio, vimos muchos productos a los que Málaga nos había hastiado pero a un precio sensiblemente inferior, lo que nos alentó, pues confiábamos en que Madrid fuera más caro que Málaga. Anime había poco, pero sí mucho cómic y merchandising de cine. Al salir nos dirigimos la Calle Estrella en busca de Atlántica Cómics, pero de camino nos encontramos con ésto...


Los Pitufos a un lado y Spiderman al otro... era el escaparate de Librería Elektra, un sitio que se caracterizaba por varias esculturas salidas de las viñetas, como éstas, Naruto,... Además, en esta tienda empezamos a ver los primeros gachapones de Astérix ¡dios! Mi gozo en un pozo. Vaya local éste. Ya quisiera Norma tenerlo tan grande ¬¬ A éstas alturas ya empezamos a ver góticos y pseudo-siniestros, lo que nos dio pistas sobre el negocio del comienzo del post ¿se os va ocurriendo ya algo?
Y entonces llegamos a Atlántica. Para reflejaros la grandiosidad de ésta tienda, deciros, por ejemplo que cuenta con tres locales, uno para cada especialidad. El primero se abastecía casi íntegramente de merchandising de Star Wars, pero a lo bestia. Imaginad todas las paredes y el techo alicatadas con el último personaje que salía en el corte que no se llegó a emitir en el cine. Bestial, de todo de todo. Al lado estaba el Atlántica de Anime, muy pequeño, pero con muchos gachapones y esas historias. Y el último que es sólo de juegos de rol y juegos de mesa. Asombroso en conjunto.
Pero es que seguimos andando y vimos un par de tiendas más, entre ellas Madrid Cómics, especializada en cómic europeo y editoriales independientes. Menos friki, pero muy alternativa. Para rematar, al llegar a la plaza de Santa María de la Soledad vimos que el barrio friki tenía varios restaurantes chinos, un bazar oriental con productos de vestir y de decoración super chinos e incluso una pequeña iglesia, algo gótica...

Y el negocio... Yo pensé que era un local gótico, vampírico, por sus colores, sus luces tenebrosas... Pero resulta que era una Taberna Vasca que tenía el precio del menú puesto en pesetas. ¿Se puede ser más friki?